Reseña del libro «Textos españoles de la primera mitad del siglo XVIII para la historia gramatical y discursiva»

Reseña del libro «Textos españoles de la primera mitad del siglo XVIII para la historia gramatical y discursiva»

FUENTE: REVISTA DE ESTUDIOS LINGÜÍSTICOS Y LITERARIOS

Acaba de salir publicada una reseña del libro «Textos españoles de la primera mitad del siglo XVIII para la historia gramatical y discursiva» escrita por Irene Roldán González (Universidad Autónoma de Madrid). Aquí os dejamos un extracto.

El siglo XVIII, considerado la frontera entre el español clásico y el moderno, ha sido tradicionalmente poco (y a veces mal) estudiado. La antología de textos que reseñamos, al cuidado de Daniel Sáez y Álvaro Octavio de Toledo, viene a cubrir parcialmente algunas de esas lagunas derivadas de la carencia y falta de profundización de los estudios, así como de la infrarrepresentación de textos de esta época en los corpus y la escasez de textos editados (exceptuando aquellos que están bendecidos por el canon literario). Siguiendo la consolidada tradición de antologías en el ámbito de la filología española, inaugurada por la Crestomatía de Pidal, los autores se ocupan de la primera mitad del siglo XVIII, que se considera una de las etapas del primer español moderno o español moderno temprano, término acuñado por Octavio de Toledo (2007) y desarrollado en trabajos posteriores (2008; 2016; 2017, junto con la profesora López Serena).

A través de la edición paleográfica de 60 textos, podemos estudiar lingüística y extralingüísticamente (gracias a las obras historiográficas antologadas) un siglo lleno de polémicas lingüísticas, literarias y científicas que llegan a ser, incluso, personales. Ya en el prólogo (pp. 13-14) el profesor Girón Alconchel, también especialista en el análisis de textos del español moderno, destaca no solo la idoneidad de examinar textos del XVIII, sino también de hacerlo teniendo en cuenta tipologías textuales diferentes que es, precisamente, uno de los objetivos principales de esta antología. Al prólogo le sigue una introducción a cargo de los autores en la que se explican los pormenores de la edición: desde los criterios de selección de los textos, donde se pone de relieve la importancia y necesidad de profundizar en el estudio lingüístico de este siglo, además de presentar la diversidad de tradiciones discursivas del volumen (pp. 15-28), pasando por los criterios de edición y presentación de dichos textos (pp. 28-31), en los que se incluye una tabla que recoge las abreviaturas (en su mayoría fórmulas de tratamiento) más repetidas.

Así, en este florilegio se reúnen textos que circularon en la primera mitad del XVIII tanto impresos como manuscritos, que dan a conocer una gran variedad de tradiciones discursivas. Lejos de subrayar, una vez más, la escasa influencia de las medidas académicas en estos primeros compases del XVIII, Octavio de Toledo y Sáez pretenden recalcar el peso que tuvieron los impresos como promotores de la norma en este primer español moderno (p. 16). Precisamente por la creación de la Real Academia Española en 1713 y los diccionarios y gramáticas que nacieron en su seno, la lengua del XVIII se ha considerado tradicionalmente como una etapa más estable, incluso de “estasis lingüística” (p. 18), siendo las diferencias con la lengua actual “cuantitativa y cualitativamente menores y más sutiles” (Octavio de Toledo/ Pons, 2016: 16) y, por ello, menos digna de estudio que otras con cambios que podríamos denominar más revolucionarios. A este argumento se suma, además, la idea de que en el XVIII se produjo un absoluto “hundimiento cultural” (p. 19); la ausencia de un canon literario establecido en el XVIII (pp. 18-19) y la escasez de textos para el estudio lingüístico (p. 20). De este modo, se ha gestado el caldo de cultivo ideal para que pocos lingüistas se hayan interesado por el Setecientos. No obstante, los autores señalan cómo en los últimos años algunos estudiosos se han dedicado a recopilar y estudiar la transición del siglo XVII al XVIII (p. 21-22). Entre ellos, se encuentran los propios Sáez y Octavio de Toledo (cf. Sáez, 2006 y Guzmán/ Sáez, 2016), así como el profesor Girón Alconchel (2002, 2012) o García Godoy (2012). La mayoría de ellos se dedican a la morfosintaxis, dado que los cambios fonéticos fueron realmente escasos en este período.

Para leer la reseña completa desarga el archivo.


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